Ir a terapia es una de las mejores decisiones que puedes tomar por tu bienestar mental, pero no basta con sentarse en el diván y esperar que la magia suceda. Como en el gimnasio, si no te esfuerzas, no hay resultados. No se trata solo de hablar, sino de aplicar lo aprendido en tu día a día y comprometerte con el proceso.
A veces, en no pocas ocasiones, las sesiones pueden ser un torbellino de emociones. Otras, un rompecabezas donde te das cuenta de cosas que nunca habías imaginado. Pero, ¿cómo hacer que cada sesión cuente? Si ya estás en terapia o te lo estás planteando, aquí te damos algunos trucos para aprovechar la terapia psicológica al máximo.
De hecho, no son pocos los errores al ir al psicólogo que solemos cometer y que pueden echar por tierra todo lo avanzado. Para evitar estos fallos, nada mejor que estar en manos de un profesional y tratar de involucrarnos al máximo. Es la receta perfecta para disfrutar de todas las ventajas de ir al psicólogo.
Aprende a aprovechar la terapia psicológica como un experto
A continuación, varios puntos que consideramos relevantes a la hora de tratar de aprovechar la terapia psicológica al máximo:
Ve con la mente abierta
No sirve de nada ir a terapia con la idea de que ya lo sabes todo o que solo quieres reafirmar tus creencias. Acepta que quizá descubras cosas incómodas o que el terapeuta te haga ver situaciones desde una perspectiva que nunca habías considerado.
Haz los deberes
¿Cómo? ¿Deberes? ¿Es una broma? Muchos terapeutas te dan pequeñas tareas entre sesiones, como escribir un diario, practicar técnicas de relajación o reflexionar sobre ciertos temas. Si te los saltas, avanzarás a paso de tortuga. La terapia es como un entrenamiento: lo que hagas fuera de la sesión es clave para mejorar.
Sé honesto, aunque dé miedo
Clave para aprovechar la terapia psicológica de manera sobresaliente. Si no eres sincero, solo estarás perdiendo tu tiempo y tu dinero. La terapia no es un juicio, es un espacio seguro donde puedes hablar sin miedo. Cuanto más transparente seas, más efectiva será.
No esperes soluciones mágicas
No las esperes porque no existen y no las vas a encontrar. Tu terapeuta no es un adivino ni tiene una varita mágica. Su trabajo es guiarte, pero las respuestas y los cambios dependen de ti. La terapia es un proceso y los resultados llegan con constancia y paciencia.
Evalúa tu progreso
De vez en cuando, echa la vista atrás y observa cuánto has avanzado. Puede que al principio no notes cambios drásticos, pero con el tiempo te sorprenderás de lo mucho que has crecido.
La terapia psicológica es una inversión en tu bienestar y un camino que puede cambiarte la vida. Si te comprometes, trabajas en ello y confías en el proceso, los resultados serán más que gratificantes. ¿Listo para sacarle todo el partido?